Somos la mitad del mundo

La historia del mundo está escrita por mujeres, quizás no de manera literal ya que muchas no tuvieron el derecho de aprender a leer y escribir, pero las gestas heroicas, las luchas sostenidas, las voces elevadas, las manos trabajadoras, las pensadoras progresistas, han estado presentes en la construcción de esta sociedad.

Manuela Sáenz, Ana de Peralta, Manuela Espejo, Mariana de Jesús, Marieta de Veintimilla, Dolores Cacuango, Rosa Cabeza de Vaca, Manuela Cañizares, Hermelinda Urvina, María Zúñiga, Matilde Hidalgo, Nela Martínez, Frida Kahlo, Eva Perón, Teresa de Calcuta, Marie Curie, Juana de Arco, Ana Frank, Indira Gandhi, Jane Austen, María Antonieta, Simone de Beauvoir, Malala Yousafzai y cientos más. Próceres, luchadoras, soñadoras, escritoras, doctoras, políticas, solidarias, activistas, transgresoras, sensibles, artistas, empoderadas, estas mujeres cambiaron el mundo.

Pero la historia no termina y se escribe en el diario vivir de todas las mujeres. Nombres que tal vez nunca saldrán en libros de historia ni buscadores de internet, no serán conocidos pero son indispensables; mujeres únicas, mujeres sin límites, mujeres que inspiran: Alicia, Cecilia, Lourdes, Paola, Fernanda, Marcela, Pamela, Gabriela, Carla, Augusta, Johanna, Carol, Susan, Stefanie, Roxanna, Mónica.

Seguimos escribiendo nuestra historia

08 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. La lucha de las mujeres que se convierten en artífices de la historia y de las luchas por la igualdad de derechos y la equidad. La Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, fue el primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres.

Levantando mis sueños

Litzy Carbo, 14 años, descubrió que el deporte de levantar pesas era lo suyo. Desfogar esa energía y poner todo su esfuerzo es lo que le motiva a realizar este deporte no tradicional, pero que le ha llenado de satisfacciones. Su meta es seguir entrenando y ser la mejor en lo que hace.

Escuchando música desde el vientre

Megan Wong, guayaquileña de 22 años, asegura que sintió el gusto por la música desde antes de nacer. Hija de una pintora y titiritera y un músico. Su principal pasión es la batería. Tener a su hijo en el vientre no le impidió concretar sus sueños.

"El frío me araña los huesos"

Para María Luz Albuja, el poema significa el lenguaje esencial del ser humano, es el que mira y escucha lo que no se ve y lo que no se oye. Este poema representa lo que siempre quiso decir y no se atrevía; un poema que se cuenta con su voz.

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